Guía completa
Primero la laca, luego el color
La capa que se ve brillante es la laca, y es la que paga el sol. En Alicante, con tantos días despejados, techos, capós y portones pierden el brillo, se vuelven blanquecinos y acaban pelándose. Si se actúa cuando solo ha perdido brillo, un pulido y una protección pueden darle años. Cuando ya se pela, toca lijar y pintar.
Golpes de cada día
Las calles estrechas, las plazas de garaje justas y los aparcamientos en batería dejan rozaduras en esquinas de paragolpes, aletas y puertas. Muchos paragolpes de plástico se reparan sin cambiar la pieza: se suelda la grieta, se enmasilla y se pinta. Si llevan sensores de aparcamiento, los desmontamos y comprobamos que siguen detectando bien tras pintar.
Un tono que no desentone
La fórmula de fábrica es un punto de partida, pero un coche con años de sol ya no tiene ese tono exacto. Preparamos la mezcla, la comparamos con tu coche a la luz del día y, si hace falta, difuminamos en la pieza vecina para que no haya un corte visible.
Plazos y seguro
Consulta con el taller la disponibilidad para reparar tu vehículo a través de tu seguro de coche. Cada trabajo necesita sus secados, y no los acortamos. Coche de sustitución si la reparación pasa de un día, según disponibilidad. Mándanos fotos por WhatsApp y te orientamos.