Guía completa

Lo más frecuente: las clavijas de los asientos

Bajo los asientos delanteros van las clavijas del airbag lateral y del pretensor del cinturón. Basta con correr el asiento hasta el fondo para meter una maleta, aspirar con prisa o desmontarlo para buscar unas llaves para que una pierda contacto. Al día siguiente, luz roja. Medimos, limpiamos o sustituimos la clavija y listo.

La cinta del volante

Cuando la bocina deja de sonar y los botones del volante no responden, la sospechosa es la cinta espiral: una banda plana enrollada que lleva la corriente al volante mientras gira. Con los años se parte. Se cambia y se centra la dirección para no romper la nueva.

Golpes pequeños

Un toque en un aparcamiento puede dañar un sensor de impacto o su cable sin que salte nada. El módulo detecta el circuito abierto y avisa.

Sin improvisar

Trabajamos con la batería desconectada y esperamos el tiempo que marca el fabricante antes de tocar nada. Leemos el módulo con la diagnosis y medimos solo el circuito afectado, nunca directamente sobre un airbag.

El calor del habitáculo

Un coche al sol en julio alcanza temperaturas muy altas por dentro. Los conectores y plásticos sufren esos ciclos durante años. Es otra razón para revisar contactos antes de pensar en el módulo. Si tienes la inspección cerca, combínalo con la pre-ITV. Presupuesto sin compromiso.