Guía completa

Lo que sufre el escape

Va bajo el coche entre calor extremo, agua y piedras. En coches de trayectos cortos, el vapor de agua se condensa dentro del silencioso y lo pica desde dentro. En los que duermen junto al mar, en zonas como la Playa de San Juan, la humedad salina ataca por fuera tornillería, bridas y soportes. Y cuando llegan las lluvias torrenciales, un escape caliente que se moja de golpe sufre cambios bruscos de temperatura.

Averías típicas

  • Silencioso trasero perforado: sonido más grave.
  • Flexible roto: suena como un motor sin silenciador.
  • Soportes de goma agrietados: el escape baja y golpea.
  • Juntas con fuga: si están antes de las sondas lambda, pueden encender el testigo.

Cómo lo reparamos

Localizamos la fuga con el motor en marcha y revisamos todo el sistema. Cuando el metal de alrededor aguanta, soldamos; cuando está carcomido, ponemos una pieza nueva equivalente a la de fábrica. Juntas nuevas en cada unión desmontada y soportes cambiados si están cuarteados.

Una revisión rápida

Con el coche en el elevador por cualquier otro motivo, revisar el escape lleva un par de minutos. Muchos soportes rotos y juntas que empiezan a perder se detectan así antes de que hagan ruido. Si notas un sonido nuevo al arrancar en frío que desaparece al calentarse, coméntalo.

Seguridad e inspección

El olor a gases dentro del coche es serio por el monóxido de carbono. En la inspección, un escape ruidoso o con pérdidas es defecto, y si pierde antes del catalizador los gases medidos salen alterados. Presupuesto sin compromiso.