Guía completa
El diésel en la ciudad
El filtro atrapa el hollín y, de vez en cuando, el coche lo incinera calentando mucho el escape. Para eso hacen falta varios minutos seguidos de conducción fluida. Un diésel que se usa para ir de San Blas al centro y volver, diez minutos con semáforos, nunca completa la regeneración. El hollín sube hasta que se enciende el testigo.
Lo que comprobamos
- Cuánto hollín y cuánta ceniza hay, y cuántas regeneraciones han fallado.
- El sensor de presión diferencial y sus tubos, que si miden mal engañan a la centralita.
- Lo que fabrica hollín de más: EGR abierta, inyectores que gotean, caudalímetro que mide mal.
- La temperatura del motor: un termostato abierto impide regenerar bien.
Soluciones, de menos a más
- Arreglar lo que impide limpiar y que el propio coche lo haga.
- Regeneración forzada en el taller con la diagnosis.
- Limpieza del filtro desmontado si la ceniza ocupa demasiado.
- Sustitución si está dañado.
Señales de que algo más falla
Si el filtro se llena en pocas semanas aunque hagas trayectos largos, el problema no es el uso: hay algo que genera hollín de más o un sensor que mide mal. En ese caso regenerar es solo un parche, y por eso insistimos en encontrar la causa antes.
Para convivir con él
Sácalo a carretera de vez en cuando, no cortes el motor si el ventilador sigue girando al llegar y usa siempre aceite apto para filtro de partículas. Presupuesto sin compromiso.