Guía completa

Un dato que el motor necesita

El motor tiene que saber en cada instante en qué tiempo está cada cilindro. Lo averigua combinando dos lecturas: la del cigüeñal y la de las levas. Si la segunda falta o llega rara, arrancar cuesta más, la respuesta flojea y en muchos coches aparece el modo de emergencia.

Tres culpables, un mismo síntoma

  1. La clavija o el cable. En varios motores, el propio sensor deja pasar aceite hacia su conector y acaba sin contacto.
  2. El sensor. Con los años y el calor del vano, su electrónica falla. Es habitual que se rinda después de un atasco de verano en la A-70 y vuelva a funcionar cuando el motor se enfría.
  3. La distribución. Si la cadena o la correa se han estirado, o un variador de fase no responde, las dos lecturas no encajan. Ahí cambiar el sensor no sirve de nada.

Cómo salimos de dudas

Ponemos el osciloscopio en el sensor de fase y en el del cigüeñal a la vez. Ver las dos ondas juntas dice si falta señal, si viene deformada o si llega tarde. Repasamos clavija y mazo. Con eso sabemos qué toca.

Si la causa es mecánica, te enseñamos la medición y te explicamos por qué conviene revisar la distribución cuanto antes. Si es el sensor, montamos uno de calidad equivalente al original y comprobamos varios arranques en frío y en caliente. Presupuesto sin compromiso.