Guía completa

Lo que nos cuentan

“Lo dejé el viernes en el garaje y el lunes no daba señales de vida.” “La ventanilla sube unos días sí y otros no.” “Desde la tormenta se enciende un testigo raro.” Son las tres consultas eléctricas más repetidas en el taller.

Lo que solemos encontrar

Para la batería vacía, un consumo escondido. Esperamos a que el coche se duerma del todo, conectamos la pinza amperimétrica y vamos aislando circuitos hasta ver cuál no deja de chupar corriente. Suele ser un accesorio añadido, un módulo que no entra en reposo o una luz interior olvidada. Antes descartamos que la batería esté agotada por sí misma.

Para la ventanilla caprichosa, hilos fatigados en el fuelle de goma que une puerta y carrocería. Se doblan cada vez que abres y, con los años, se rompen por dentro aunque la funda parezca sana.

Para el testigo tras la tormenta, agua en un conector. En Alicante llueve poco, pero cuando cae una tromba el agua se cuela por juntas de techo, parabrisas o portón.

Lo que hacemos

Uniones soldadas y aisladas con termorretráctil, conectores nuevos cuando el viejo tiene verdín y programación si hay que sustituir un módulo. Si el problema viene de la caja de fusibles, también la revisamos.

Un consejo

Si vas a montar un accesorio que se queda conectado con el coche parado, pregúntanos antes dónde engancharlo. Presupuesto sin compromiso.