Guía completa
Cada ruido, una pieza
- Golpeteo en badenes pequeños: bieletas de la barra estabilizadora.
- Crujido al girar parado: copelas o rótulas.
- Golpe al frenar o acelerar: silentblocks de brazos.
- Chasquido metálico en una rueda: muelle partido.
Por qué aquí se gastan
Los resaltos y badenes de muchas zonas residenciales, los bordillos al aparcar y, sobre todo, el calor: las gomas de silentblocks y rótulas se resecan con años de sol y temperaturas altas, se agrietan y dejan holgura.
La revisión
En carretera reproducimos el ruido. Con el coche arriba forzamos cada unión con una barra para ver si cede, y repasamos tacos, fundas y muelles. El desgaste de los neumáticos ayuda a saber qué lado falla. También comprobamos los amortiguadores, que a veces se confunden.
Cuándo conviene revisarla
Además de cuando oigas golpes, es buena idea revisar la suspensión al cambiar neumáticos: si las ruedas viejas tenían desgaste irregular, alguna pieza puede tener holgura. Montar ruedas nuevas sin corregirlo acorta su vida. También después de un golpe fuerte contra un bordillo o un bache profundo, aunque el coche parezca ir bien.
Señales que puedes notar tú
Aparca en llano y empuja con fuerza una esquina del coche hacia abajo: debería subir y quedarse quieta, no rebotar. Al pasar despacio por un badén, presta atención a golpes metálicos o crujidos de goma. Y fíjate en si el volante queda recto cuando el coche va recto. Cualquiera de estas pistas, apuntada con el lugar donde aparece, nos ahorra tiempo de búsqueda en el taller.
Reparar y alinear
Cambiamos solo las piezas con holgura o rotas: a veces el silentblock suelto, a veces el brazo completo si compensa más. Alineamos siempre después; sin ello, los neumáticos se gastan en pocos meses.
Las holguras y muelles rotos son defecto en la ITV. Si oyes golpes y tienes cita cerca, mejor revisarlo con margen. Presupuesto sin compromiso.