Guía completa

Gasolina: la bobina que falla con calor

Cada cilindro tiene su bobina encima de la bujía. En verano alicantino, tras un atasco en la A-70 o un trayecto largo, el vano motor está muy caliente y una bobina debilitada empieza a fallar. Notas tirones, el ralentí tiembla y, si el fallo es continuo, el testigo parpadea. Ese parpadeo pide no forzar el motor: el combustible sin quemar va al catalizador.

Para encontrarla, la prueba cruzada: si el cilindro 2 falla, cambiamos su bobina con la del 3 y volvemos a leer. Si el fallo se muda, era la bobina. Si no, miramos bujía, inyector o compresión.

Diésel: calentadores

Los calentadores calientan la cámara para el arranque en frío y, en motores modernos, siguen funcionando unos minutos para reducir humo. En Alicante no son tan críticos como en el interior, pero un calentador fundido se nota en las mañanas frescas de invierno: arranque perezoso y humo blanco. Medimos cada uno y el relé o centralita que los gobierna.

Si el coche hace pocos kilómetros

Los coches que se usan poco y casi siempre en frío acumulan más depósitos en bujías e inyectores. Un fallo de encendido puede aparecer solo los primeros minutos. Cuéntanos cuándo sucede; esa información nos ahorra tiempo de diagnóstico y te ahorra piezas.

Con cuidado

Un calentador con muchos años puede agarrotarse en la culata. Lo extraemos con el motor templado y sin forzar; si uno no cede, te lo comentamos antes de seguir.

Al terminar, arranques en frío y caliente y contadores de fallos a cero. Presupuesto sin compromiso.