Guía completa

Entre el turbo y el motor

El turbo comprime el aire y lo calienta; el intercooler lo enfría antes de entrar al motor. Por el camino hay manguitos y abrazaderas sometidos a presión y calor. Una grieta en cualquiera de ellos y la presión que llega al motor no es la que pide la centralita.

El calor de aquí

En pleno verano, con temperaturas altas y el coche parado en un atasco, el intercooler enfría menos. Si además sus láminas están tapadas por insectos y suciedad de carretera, el motor pierde rendimiento justo en los días más calurosos. Una limpieza exterior cuidadosa ayuda.

La prueba que ahorra un turbo

Con el motor parado presurizamos el circuito y escuchamos, con agua jabonosa en las uniones si hace falta. Después, en carretera con la diagnosis conectada, comparamos presión pedida y real en una aceleración en marcha larga, por ejemplo en la A-31. Muchos supuestos turbos rotos acaban en un manguito.

Antes de pensar en el turbo

Si te han dicho que el turbo está mal, pídenos que comprobemos antes el circuito. Una prueba de presión es rápida y despeja dudas. En muchos casos la reparación se queda en un manguito, una abrazadera o una limpieza, sin necesidad de tocar el turbo.

Aceite en el circuito

Una película fina procede de los vapores del cárter y es normal. Acumulaciones de aceite apuntan a los retenes del turbo o a una válvula PCV que deja pasar demasiado. Conviene resolverlo, porque ese aceite puede llegar de golpe a la admisión. Presupuesto sin compromiso.