Guía completa
La mancha engaña
El aceite se escurre. Lo que gotea por arriba acaba cayendo por abajo, y el charco del garaje no señala el punto real. Cambiar la junta “que parece” sin confirmarlo suele terminar con la misma mancha.
Cómo la encontramos
Desengrasamos el motor y usamos un colorante fluorescente en el aceite: tras rodar un poco, la lámpara ultravioleta enseña el punto exacto. Otras veces basta con dejarlo en marcha y ver dónde brota el aceite nuevo.
Los puntos habituales
- Tapa de balancines: arriba; su junta se endurece con el calor.
- Junta del cárter: abajo; requiere desmontar y sellar bien.
- Retenes del cigüeñal: el trasero obliga en muchos coches a bajar la caja.
- Soporte del filtro y enfriador de aceite.
- Turbo: si el aceite aparece en la admisión o el escape.
En Alicante los motores pasan meses trabajando con calor, y en verano los atascos con el aire puesto elevan aún más la temperatura. Las juntas viejas suelen empezar a sudar entonces.
Mientras tanto
Hasta que traigas el coche, vigila el nivel en la varilla con el motor frío y en llano, y rellena si hace falta con el aceite que pide el fabricante. No circules por debajo del mínimo: un motor con poco aceite se daña mucho antes de que se encienda el testigo de presión.
Si no hay mancha
El aceite puede estar quemándose dentro: segmentos, turbo o una válvula PCV defectuosa. Lo diferenciamos antes de proponer nada.
Al reparar, revisamos que no haya contaminado la correa auxiliar ni el embrague. Presupuesto sin compromiso.