Guía completa
La goma que lo protege todo
Cada semieje lleva en sus extremos una junta que permite que la rueda reciba fuerza aunque esté girada o suba y baje con la suspensión. Esa junta trabaja llena de grasa dentro de un guardapolvos de goma. Mientras la goma está entera, la junta dura muchos años.
El problema empieza cuando la goma se raja: la grasa sale despedida por el giro y deja manchas en la parte interna de la llanta, y por el corte entra polvo. Con los días de viento y polvo en suspensión que tenemos a veces, la junta se gasta rápido.
Cómo suena
Saliendo de una plaza de garaje en rampa con el volante girado del todo, una junta exterior gastada hace un chasquido rítmico. Las interiores, las del lado de la caja, suelen dar una vibración al acelerar en línea recta. Un rodamiento dañado puede confundirse; lo descartamos en la prueba.
Tres soluciones
- Goma nueva, si la junta aún no tiene juego: se desmonta, se limpia, se rellena de grasa nueva y se cierra con abrazaderas nuevas.
- Junta nueva, si ya chasquea.
- Semieje completo, si las dos juntas están tocadas.
Te enseñamos el estado de la pieza y eliges. Por eso miramos las gomas en cada cambio de aceite: verlas rotas a tiempo ahorra la reparación grande. Presupuesto sin compromiso.